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Manual del automovilista - Manejar en situaciones difíciles

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Peligros al manejar

Agua en el camino

Reduzca la velocidad cuando haya mucha agua en el camino. En una lluvia muy fuerte, cuando maneja a más de 50 mph, las llantas pueden perder todo contacto con el camino causando que su vehículo se deslice sobre el agua o “hidroplanee”. Un leve cambio de dirección o una ráfaga de viento podría hacer derrapar a su vehículo. Si su vehículo empieza a hidroplanear, reduzca gradualmente la velocidad, no frene.

Caminos resbaladizos

Reduzca la velocidad al primer indicio de lluvia, especialmente después de una sequía. Es entonces cuando muchos caminos se ponen resbaladizos porque la lluvia aún no ha escurrido el aceite y el polvo. Un camino resbaladizo le quita la tracción necesaria a las llantas. Maneje más despacio de lo que lo haría en camino seco. Ajuste la velocidad de la siguiente manera:

  • Camino mojado — vaya de 5 a 10 millas más despacio;
  • Nieve compacta— reduzca la velocidad a la mitad;
  • Hielo — maneje lentamente.

Algunas superficies de los caminos se vuelven más resbaladizos que otros cuando están mojados y generalmente esto se indica con señales de advertencia. A continuación, se presentan algunas características de los caminos resbaladizos para ayudarle a reconocerlos:

  • En días fríos y húmedos, las sombras de árboles o edificios pueden ocultar tramos de hielo. Estos lugares sombreados se congelan primero y son los últimos en secarse.
  • Los puentes y pasos a desnivel tienden a congelarse antes que el resto del camino y pueden esconder tramos de hielo.
  • Si empieza a llover en un día caluroso, el pavimento puede estar muy resbaladizo durante los primeros minutos. El calor causa que el aceite del asfalto suba a la superficie. El aceite hace que el camino se vuelva resbaladizo hasta que la lluvia escurra el aceite de la superficie.

Vientos fuertes

Al manejar, los vientos fuertes pueden representar un peligro, especialmente para vehículos más grandes, camiones, remolques para acampar y vehículos con remolques. Algunas precauciones al manejar cuando hay vientos fuertes incluyen:

  • Reducir la velocidad. Al hacerlo tendrá mejor control del vehículo y más tiempo para reaccionar en caso que su vehículo sea empujado por una fuerte ráfaga de viento.
  • Mantener el volante bien agarrado. Las ráfagas de viento son imprevisibles y si no lo sujeta firmemente, pueden causar que se resbale de las manos.
  • Estar alerta. Mire con atención hacia delante y fíjese por si hay escombros en el camino. Los vientos fuertes pueden causar que se llene de escombros o peor aún, arrastrar escombros directamente en su camino. Al poner atención a lo que haya delante de usted contará con más tiempo para reaccionar a los peligros del camino.
  • No usar el piloto automático. Debe controlar completamente el pedal del acelerador cuando haya ráfagas de viento imprevisibles.
  • Ser previsor. Espere a que pase la tormenta. Puede ser más seguro salirse del camino y tomar un descanso.

 

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